Lluc es una palabra latina que quiere decir exactamente el bosque sagrado, el título de esta exposición integrada por diez pinturas con tintas sobre papel, que parten de un video compuesto a partir de otra serie de dibujos. Es pues un proceso complejo y un trabajo de años, inspirado en el bosque de Lluc declarado por la UNESCO patrimonio de la humanidad en 2011. Este bosque de encinas centenarias, en la Sierra de Tramuntana, es el corazón espiritual de Mallorca en el que está El Monasterio y santuario de la Virgen de Lluc, al cual acuden todos los mallorquines una vez al año en una peregrinación la primera luna llena de septiembre.
Este monasterio alberga la escolanía más antigua de Europa, en la que la hija de la artista cantó durante 4 años y al que la autora acudía a visitarla. Allí en el bosque mágico pintó sus paisajes, al natural.
Una de las técnicas preferidas por la autora es el video, que estudió en Alemania, desarrollando una manera propia de hacer videos experimentales, basándose en dibujos o fotografías a las que transforma las curvas tonales, por ejemplo cien veces. Con las pinturas del bosque Isabela Lleó, hizo un video con un grupo de músicos de Mallorca y es de aquí de donde ha extraído las imágenes que ahora se muestran en la Galería Espiral.

