Metáfora de la libertad
(La dimensión infantil de la obra de Oyonarte)
E n la obra de Manuel Oyonarte encuentro la dimensión de lo infantil, entendiendo que el niño es una metáfora de la libertad, del placer del juego y también representa la ironía radical, la absoluta capacidad de asombro y la actitud indisciplinada. En su pintura se puede encontrar también conexiones con la peculiar apropiación del dibujo infantil que realizara Paul Klee: sus pequeños garabatos existen plásticamente, parecen vivir una vida autónoma. Es innegable que las formas de Klee, su “polifonía transparente”, junto a aquel territorio primordial de la improvisación psíquica al que se refiere en sus Diarios, abren en la modernidad un camino por el que han transitado numerosos creadores como ha hecho Manuel Oyonarte que encuentra ahí un camino hacia lo jondo. “Lo real es el misterio del cuerpo que habla, es el misterio del inconsciente”. Lo que escribe o pinta, el gesto que rompe el pavoroso espacio en blanco, son las condiciones del goce, ese empuje hacia la profundidad que tan difícil resulta de asumir. Pero de esa localización inconsciente, como es evidente en la pintura de Oyonarte, surge lo que fascina, en la tierra fronteriza de lo sublime y aquello que produce miedo, esto es, allí donde el imaginario está dominado por el impulso vital.
Fernando Castro Flórez

